
El reinjerto es una importante operación fruticola es de gran utilidad, sobre todo para la reorganización de los vergeles.
Estos no son otra cosa que la reunión de frutales de una sola especie o de especies diferentes. Es decir el conjunto de árboles que, vulgarmente se conocen con los nombres de manzanares o poinaradas.
Todo cuando la especie que los componen es el manzano, objeto de nuestro estudio.
¿Porque la reinjertación?
Que existe la necesidad de esta reorganización, nadie lo dudará, si se ha tomado el trabajo de examinar atentamente el estado de nuestros manzanos. Los unos, porque producen frutos de mala o mediana calidad. Los otros, porque su aspecto nada dice, como atracción, para una fácil venta en el mercado. Buena parte de ellos, los árboles, aunque jóvenes, están desastrosamente formados. La vejez de otros muchos hace que den frutos mal formados, pequeños y ruines. Por último, contemplamos una partida importante de esta especie frutal que no dan frutos por hallarse aniquilados por enfermedades, liquenes, muérdago y demás parásitos.
Lo primero que se les ocurre a nuestros fruticultores, para remediar este desastre, es arrancar los árboles defectuosos y plantar otros jóvenes, cuando no los dejan en esa inutilidad permanente. En el primer caso consiguen tener nuevos frutos al cabo de sus buenos ocho o diez años de su plantación. En cambio, empleando el procedimiento de la reinjertación, pueden empezar a producir los manzanos a los dos o tres años, y con menos gastos y trabajos.
Esta cuestión ha preocupado mucho a algunas naciones, sobre todo en Francia, que se vió invadida, hace algunos años, por frutos americanos. Estos frutos cuyo aspecto atrayente, sanidad y buena presentación hicieron que las compras en el mercado se fueran hacia esos frutos. De esta forma se abandonó los del país, de no tan buen aspecto, bastante agusanados y no tan bien presentados.
Variedades de manzanas
Para remediar este estado de cosas empezaron por adoptar, en el Congreso Pomológico, celebrado en Angers en 1934, un número limitado de variedades de manzanas. Esto se debión a que comprendieron que eran demasiadas las que existían, alguna de ellas de mediana calidad.
Y esta elección la hicieron por referéndum entre los fruticultorés de los distintos departamentos de la nación.
A estas variedades elegidas las declararon nacionales, sin perjuicio de que se cultivaran otras, seleccionadas, con denominación de regionales.
De estas variedades nacionales, así elegidas, se fueron sacando esquejes en los distintos departamentos y reuniéndolos en depósitos especiales, para luego, de allí, distribuidos por toda Francia.
Condiciones para realizar el injerto
Para la reinjertación de un árbol es preciso que su tronco y ramas gruesas. También que en su parte baja por lo menos, se hallen sanos, sin resquebrajaduras importantes, chancro u otros defectos y enfermedades.
El sistema de reinjerto más generalmente admitido consiste en seccionar las ramas a 40 o 90 centímetros, a lo sumo, desde su nacimiento. Ramas con cortes de sierra normales a su dirección, y demás precauciones que hemos dado antes para la injertación por corona.
Variante de reinjerto
Una variante en el sistema de reinjertación, para cambiar la variedad en un manzano, es la practicada en Nueva Zelanda. Esta variante de reinjerto se viene practicando también en Europa, y la cual consiste en conservar todas las ramas de armazón, o sea sin cortarlas cerca de su nacimiento, como en el caso anterior. Para ello se seccionan durante el invierno las ramas secundarias y todas las ramificaciones laterales, dejando el árbol rapado.
Después, a la venida de la savia, y en el esplendor de ésta, se van injertando ramillas o trozos de esquejes conservados, en todo el contorno de las ramas, desde su base hasta la punta, alternando, y a unos 25 centímetros unas de otras.
La parte alta de la rama se corta normalmente. En la sección que queda se hacen injertos de hendedura, o en corona, según el diámetro que resulte, y por el procedimiento que hemos explicado antes.
Como se realiza esta variante de reinjerto

Veamos cómo. Se hace en la rama de armazón A un corte vertical de unos tres centímetros, o ligeramente inclinado, con la punta de la navaja, de modo que interese sólo hasta la madera, en forma de 7. Se levanta la parte triangular del siete con la espátula del cuchillo, dejando pegada la otra parte derecha del trozo vertical.
Antes ha debido prepararse la estaquilla B, como vimos para la injertación por corona. Pero ahora en b se hace un corte, levantando una ligera parte de la corteza de la estaquilla para que se adapte a la corteza vertical derecha del siete, que ha quedado adherida. Se mete con cuidado la punta de la púa y se desliza hasta que quede metida la parte cortada de estaquilla, conforme a lo que se ve en A. La parte de corteza triangular que se ha separado antes se rebate sobre la estaquilla metida, y para más seguridad se clava una pequeña punta de París, a, que aparece en la referida figura. Conviene también, embetunar toda la zona herida pa:ra que np penetre el aire.
Las estaquillas pueden hacerse de una longitud como para que contengan una sola yema, o también cuatro u ocho, y hasta tener una yema terminal, a lo que es muy dado el manzano. Los ojos de arriba deben’ partir a madera, y los inferiores convertirse en botones de flor.
Los partidarios de este sistema de reinjerto dicen que este modo de injertación tiene la ventaja de que en dos años un árbol queda reconstituido. También que que puede empezar a fructificar al segundo año.
Opinamos que por este procedimiento de reinjertocabe modificar por entero un manzano; pero creemos que en la práctica brotarán innumerables yemas adventicias de la variedad anterior.
Más sobre injertos
Te invitamos a que sigas estudiando sobre la reproducción del manzano por injertos, leyendo nuestro siguiente apartado que se trata de la mejor época para injertar.
Si lo que quieres es estudiar más sobre injertos o tener otra visión, puedes ver este artículo sobre este tipo de injerto.