Saltar al contenido
Como hacer sidra

Reproducción del manzano por injertos

La reproducción por injertos del manzano tiene por objeto injerir en un sujeto enraizado y vivo, una yema sola, o varias en un trozo de ramilla, para que, desarrollándose a expensas del primero, for­men un nuevo, o modificado, vegetal.

El sujeto sobre el que se injerta se llama pa­trón, y la porción que se injiere, injerto.

Tipos de reproducción por injertos

A continuación, te proporciono una selección de enlaces que te permitirán estudiar los diferentes tipos de reproducción por injertos, una técnica fundamental en la horticultura y la agricultura para propagar plantas de manera eficiente y mantener las características deseables de las variedades. Estos recursos abarcan desde tutoriales prácticos hasta explicaciones detalladas de los principios detrás de los diferentes métodos de injerto. Explorar estos enlaces te brindará una comprensión completa de cómo realizar injertos exitosos y cómo aplicar esta técnica en la propagación de una amplia variedad de plantas:

Reinjerto

Finalidades de la reproducción por injertos del manzano y sistemas

Los principales objetos de la injertación son :    

  1. Multiplicar las variedades que no admiten otro sistema de reproducción.
  2. Mejorar las variedades por sobre­injertación.
  3. Obtener troncos derechos y vigoro­sos para las variedades débiles.
  4. Corregir la fructificación en varie­dades rebeldes a ella.

Condiciones para realizar los injertos

reproducción por  injertos del manzano

La principal condición para que se efec­túe una estrecha unión entre el patrón y el injerto consiste en que ambos dispongan, en aquel momento, de savia. Sin savia no pue­de haber soldadura, y sin ella no brota el injerto; no hay injertación posible.

Se hace preciso también que haya identi­dad especifica entre las plantas a injertar. Los antiguos creían que podían injertarse especies diferentes, y aun iban más allá. Pero la experiencia ha demostrado que no se puede salir de la injertación de los indi­viduos de la misma familia, y aun así se en­cuentran casos de antipatía a esa unión y falta de reciprocidad.

Alguien ha dicho que el injerto ennoble­cía al árbol sobre el que se verificaba el mis­mo. Desde luego, por la injertación, a ár­boles semisalvajes, que darían frutos raquí­ticos y mediocres, se les convierte en un frutal de categoría, con producciones fruteras de primera calidad.

También se con­sigue por este medio hacer más corpulentos y fuertes. Pero también, a nuestra conveniencia, podernos hacer lo contrario. Es decir con­vertir un fruto de regular tamaño de árbol franco, corpulento, en otro fruto mayor, más sabroso y precoz. Esto lo realizaremos por medio de una en­jertación que reduzca el árbol a menor ta­maño o enano. Es el caso del injerto sobre el manzano paraíso, de que antes hemos ha­blado.

Lo que, en conclusión, parece decir que la mano del hombre ha conquistado lo que ha querido, tomando como maestra la Na­turaleza.

Te invitamos a que sigas estudiando el manzano, leyendo nuestro siguiente apartado que se trata de la plantación y cultivo del manzano.

Si lo que quieres es estudiar más sobre el manzano o tener otra visión, puedes ver este artículo sobre como reproducir por injertos las plantas.