
Llegamos a una de las operaciones más importantes en fruticultura, la de plantar los manzanos. Es importante saber que un árbol frutal no es una berza, cuyo mal resultado puede corregirse al año siguiente plantando otra mejor. El manzano es un vegetal que lo ponemos para que nos produzca durante muchos años, ya que puede llegar a ser árbol secular.
Si las plantas del manzano las hemos criado en vivero propio, convendrá arrancarlas cuando tengan cuatro años, más o menos, con sumo cuidado para no estropear o romper demasiado sus raíces. De esta forma, se elegirán las mejores, muy derechas, de buena raíz, corteza lisa y brillante y además con ramillas bien distribuidas. Merece la pena de perder algunas plantas que no reúnan estas condiciones, para llegar a tener solamente árboles de primera calidad.
Puede que los árboles que van a formar el manzanal que vamos a constituir los hayamos adquirido en casa de alguno de los buenos horticultores. Entonces, lo primero que hemos debido hacer es pedirselos a tiempo, y no esperar al final de la época de plantación. Esto se debe hacer porque es probable que no nos puedan dar buenos árboles, o nos manden los pocos que queden, que es de suponer no serán los mejores, ni acaso de las variedades deseadas.
Si no podemos empezar inmediatamente a plantarlos, debemos meter sus raíces, provisionalmente, en unas zanjas y cubrirlas bien de tierra. De esta forma la tendremos al abrigo del frío o heladas, en el supuesto de que hayan llegado en estado normal.
Si vienen las raíces algo resecas, las debemos bañar copiosamente, y si llegan heladas, dejarlas, con su embalaje, en algún sótano o estancia de buena temperatura hasta que se hayan deshelado.
¿Cual va a ser la altura deseada de los manzanos?

Los árboles que vamos a plantar, formando un manzanal, deben ser de los llamados a todo viento e injertados en franco, algo que depende directamente del tipo de portainjerto utilizado.. Su altura de tronco podrá elegirse proporcionada al destino que demos a su suelo o cultivo asociado. La altura de tronco de 1,80 metros es la suficiente para que pueda pastar el ganado bajo las ramas y para que también se admita el laboreo de las tierras con tracción animal.
Ahora bien : cuanto más alto es el árbol, más expuesto se halla los vaivenes del viento, y el fruto cae con mayor facilidad. Es decir si no concurren las circunstancias antes apuntadas, pueden ponerse manzanos a media viento, con tronco de un metro, y aun menos, en los que el viento actuará con poca intensidad. Esto tiene, además, la ventaja de que el árbol se halla así más a nuestra disposición y a mano. No beneficiará tanto para recoger la cosecha como para podarlo y aplicar los insecticidas apropiados para la destrucción de los numerosos parásitos que los atacan. Poe lo que no habrá necesidad de poner escaleras y otros artefactos indispensables en los árboles altos.
Profundidad de los hoyos para la plantación de manzanos
Si el laboreo se ha hecho en toda su superficie y con la debida profundidad, bastará que los hoyos, para plantar, tengan unos 50 a 60 centímetros de lado, otro tanto de profundidad. Pero si la plantación va a ponerse a distancia adecuada, según luego veremos, y no se ha ejecutado laboreo alguno en el suelo, los hoyos no deberán tener menos de 1 a 1,50 metros de lado, y con la profundidad que permitan la tierra vegetal y el subsuelo permeable y sano.
Distancia entre los árboles de manzanos a la hora de plantar

Las distancias a plantar se han debatido siempre; pero los horticultores de todo el mundo han llegado a un acuerdo en relación al destino o empleo del terreno circundante al árbol.
Estamos acostumbrados a ver las plantaciones de manzanos a cortas distancias, con una sordidez que luego se paga, cuando ya la cosa no tiene remedio.
Si el manzanal va a ser al mismo tiempo pradera de hierba para pastar el ganado o segarla, no deben ponerse los árboles a menos de diez metros unos de otros. Esta sera la mejor opción si es que queremos que esta asociación de cultivos viva lozanamente. Lo mismo diremos, y aun convendría más distancia, si se trata de aprovechar el suelo libre para otras plantaciones fructícolas u hortícolas. Desde luego, nunca debe plantarse nada en el círculo que determina la sombra del árbol, que quedará completamente exenta de toda plantación, para ser labrada y abonada.
No exageramos con estas cifras las distancias entre árboles en los manzanales o pomaralas. En el extranjero algunos pomólogos modernos las amplían a 12 metros y hasta 15 metros, en variedades de manzanos de gran vigor e injertados en franco. Pero consideramos que estas últimas cifras son en demasía y hacen más bien disminuir la producción, ya que los gastos aumentan y la cosecha por hectárea se merma bastante.
Plantar manzanos de forma mixta
Si se quiere asociar al manzano otras especies frutales, como el peral, por ejemplo, se separarán aun los manzanos a todo viento, plantado los perales en su intermedio.


Claro está que también puede hacerse esta combinación con el manzano enano, injertado en doucín o paraíso (fig. 1). Los perales intercalados deberán estar injertados’ en membrillo.
También puede combinarse el manzano corpulento o de todo viento con otros en copa baja, como los utilizados en sistemas de reproducción por injertos.
Para ello se injertarán en doucín o paraisos, colocándose los primeros a 12 metros unos de otros.
Después los bajos en la mitad, y entre cada dos líneas, otra, de manzanos en cordones, con el mismo injerto que los bajos (fig. 2).
Todas estas plantaciones pueden distribuirse en el terreno por el sistema de marco real o tresbolillo, según veremos a continuación.
Tipos de distribuciones a la hora de plantar de los manzanos
Para abrir los hoyos hay que marcar previamente el terreno para distribuir los árboles. Esta tarea se realizará de dos maneras : a marco real y al tresbolillo, o sea en triángulos equiláteros.
Plantar manzanos a manera marco real y a tresbolillo

El primer sistema consiste en poner un árbol en cada vértice o ángulo de un cuadrado, tal como indica la fig. 3.
El segundo sistema consiste en distribuir los árboles en los vértices y centro de un hexágono, entrando en esa superficie siete plantas (fig. 4). Es decir, cuatro árboles en los ángulos del rombo abcd de la misma figura, o tres en los vértices del triángulo equilátero abd.
En el primer caso, y si distanciamos los manzanos a 10 metros unos de otros, veremos que necesita cada árbol 100 metros cuadrados de superficie. Mientras que al tresbolillo ocupará cada manzano: 10 metros X 8,70 metros = 87 metros cuadrados, para la misma distancia, de 10 metros entre árboles.

Lo cual quiere decir que en las plantaciones al cuadrado o marco real entrarán cien árboles por hectárea, y en las al tresbolillo, muy cerca de 115 árboles. Hay que tener, por tanto, más cuenta el emplear este último sistema, aunque sea algo más difícil el replanteo en el terreno.
Conviene que las líneas de árboles sigan las curvas de nivel del terreno. La inspección de las figuras y un poco de ingenio, acompañado de una cinta de medir y algunas estacas, hará fácil la operación de marcar sobre el terreno la posición que deban ocupar los árboles en el manzanal.
Como plantar los manzanos en el terreno

B, tierra del subsuelo ; C, tutor; D, arbolito; E, cuello;
a, capa de estiércol.
Para la plantación, las tierras procedentes de los hoyos se dejan al pie de los mismo. Las tierra de la capa vegetal, a un lado, A, y al otro, B, las del subsuelo permeable (fig. 5).
Si esta tierra del subsuelo es de buena calidad, puede mezclarse con la vegetal. Pero si fuera de mala clase, no conviene esta mezcla, pues vamos a hacer entre las dos una tierra mediana. Entonces es mejor, en este caso, sustituir esta mala calidad de tierra con otra corriente de heredad de pan sembrar.
En el fondo del hoyo se puede extender una capa de basura, (a), bien consumida. una capa de basura, bien consumida. Después sobre ella echar un montoncillo de tierra fina y escogida, ligeramente estercolada y abonada.
Volvemos a repetir que ganan mucho las tierras con la meteorización, al abrirse los hoyos anticipadamente, hacia el mes de septiembre, por ejemplo.
Arreglo de raices de los manzanos a la hora de plantar

Hecho todo esto; se van recogiendo los arbolitos que tengamos que plantar, y se los arregla.
Para lo cual se les coge por el cuello del tronco con la mano izquierda, y con la derecha se van cortando todas las raíces que se hayan maltratado o roto al arrancarlos o transportarlos.
Esto se realiza dando cortes, con herramienta limpia y afilada. Golpes dados en forma oblicua o en bisel, para que asienten bien de plano los cortes y heridas sobre la tierra del fondo.
La parte central o nabo de la raíz, fuerte y vertical, se debe suprimir en parte, conforme se ve en b, figura 6. Las demás raíces se podarán según a. Así conseguiremos que emitan inmediatamente una hermosa cabellera de raicillas.
Tutor para plantar el manzano

Antes de plantar el árbol debemos colocar el tutor, clavándolo en el fondo del hoyo, para que sea sólido. Será conveniente que su parte superior quede algo más baja que el nacimiento de las ramas, y forma redondeada. No debemos olvidar tampoco que el tutor debe sostener al árbol, y no lo contrario. Puedes ver cómo hacer un buen tutor para el manzano y asegurarte de que sea resistente y correctamente instalado.(fig. 7).
Si el terreno es en pendiente, el tutor debe colocarse arriba y no abajo. Si el viento dominante viene del Norte, el tutor se emplazará al Sur. En localidades donde puedan temerse los golpes de sol, no estará, demás el encalar los troncos pata que reflejen los rayos solares, en evitación de un recalentamiento excesivo de la corteza, todavía tierna.
La madera más consistente y duradera para los tutores es la acacia y también el castaño, y para hacerla imputrescible deberá ser quemada o dada de galipodio en toda la parte enterrada y unos 4o centímetros encima del suelo. Si es factible meter los tutores en un baño de sulfato de cobre al 5 por ‘o°, habremos conseguido el prolongar bastante su utilidad. Tengamos en cuenta que el tutor deberá acompañar al árbol durante unos ocho años.
¿Como colocar el manzano a la hora de plantar el arbol?

B, tierra del subsuelo ; C, tutor; D, arbolito; E, cuello;
a, capa de estiércol.
Puesto el tutor y arreglado el árbol, se le coloca con cuidado encima del montoncillo del fondo del hoyo. Se coloca de modo que las raíces lo cubran por todos sus lados, y se va echando tierra encima del montón A, cuidando muy especialmente que no queden huecos sin tierra, o sea vacíos. Para lo cual, con un palito en punta, se va haciendo que la tierra vaya ocupando todos los espacios entre las raíces.
Las raices una vez bien tapadas y si hace falta más tierra, se pueden cubrir más con tierra del montón B.
Estos se realizará hasta que el boyo quede bien lleno de tierra, según la línea E (fig. 5).
Pero siempre unos cinco a diez centímetros más abajo que el rodete del injerto. El injerto que nunca debe quedar bajo tierra pues plantándolo más profundo se corre el peligro de que el arbolito se franquee.
¿Como distribuimos la tierra al plantar el manzano?
Como es indispensable que las tierras se unan bien a las raíces de los árboles, sin dejar huecos o espacios libres, insistimos en que la plantación se haga con todo cuidado para esa íntima cohesión. Para este fín se debe pisar alrededor del árbol para que se efectúe la adherencia de la tierra con la cabellera de la raíz, lo que puede hacerse antes de llenar del todo el hoyo y con precaución.
No estará demás, a este último fin, sobre todo si la plantación se hace un poco tardía, el regar abundantemente el pie de cada árbol, y dos o tres veces después. según lo exige la temperatura, y empanzar el suelo, para mantener la humedad en caso preciso.
Garapiñado de las raices

No hemos dicho antes que hay una operación previa a plantar los manzanos. Esta operación ed cual es el garapiñado o embadurnamiento de las raíces. Esta taréa se reailza metiéndo las raices en un baño de arcilla y boñiga de vaca, a partes iguales. Después hay que removerlas hasta constituir, con el agua, una especie de papilla o caldo. Esta papilla se adhiere a las raíces y constituye a manera de un abono que las jóvenes ramificaciones utilizan en el primer movimiento de savia dela primavera. Es una operación eficacísima y que salva a muchos árboles, algo decaídos, garantizando una mejor recolección de la manzana cuando llegue el momento., y que sin esé previo baño perecerían o se desarrollarían malamente.
En la figura 8, tenemos dos ejemplos de mala plantación. Podemos augurar mal resultado en el futuro desarrollo de los árboles plantados así.
Poda al plantar los manzanos
Las ramillas de la parte aérea deben podarse mejor, en la primavera y antes del brote. Esta poda se realiza dejando solamente tres o cuatro ramas fundamentales. Esta operación es una de las mejores maneras de obtener la forma llamada a todo viento, favoreciendo así una poda del manzano más sencilla y eficaz en los años siguientes.. Esta poda conviene hacerla a unos 30 centímetros del nacimiento de las ramas, y sobre dos ojos o yemas laterales, para que nos den, al año siguiente, seis brotes formando un encopado.
Tener en cuenta pues si podamos sobre dos yemas, una interior y otra exterior, nos brotarán dos ramillas, una hacia adentro y otra mirando afuera. Si lo hacemos así nos dará una formación fundamental defectuosa del manzano.
¿Cual es la época óptima para plantar los manzanos?
La época de la plantación se extiende desde que cae la hoja hasta que vuelve a nacer. Pero conviene adelantarse a la hora de plantar los manzanos cuanto se pueda, pues las raíces acusan algún movimiento al asociarse a la tierra y están en mejores condiciones para brotar prontamente en la primavera.
Ahora bien, si el terreno es bastante húmedo o el mal tiempo no se aconseja realizar esta plantación temprana, puede demorarse, para ejecutarla al comienzo de la primavera.
Laboreo del suelo
Para vigorizar los manzanos y aumentar su capacidad de producción, conviene labrar la tierra, con el fin de deshacer la costra superficial endurecida.
Estas labores facilitan la penetración del agua en el suelo y el aireamiento de éste. Es sabido que el aire y la humedad del terreno favorecen a su vez la actividad de ciertos microbios o bacterias muy útiles.
Las labores superficiales, conservan la humedad de la tierra, lo que es muy importante, en las comarcas de clima seco, y destruyen las malas hierbas, que roban agua y alimentos al árbol.
Parametros esenciales para las plantaciónes y cultivos del manzano
A continuación, te proporciono una serie de enlaces que te serán útiles para estudiar las condiciones que debe reunir el terreno, así como la preparación más conveniente para el cultivo del manzano y otras cuestiones previas a esta operación, junto con información sobre los diferentes tipos de reproducción por injertos. Es fundamental comprender tanto los requisitos del suelo y la preparación adecuada del terreno como las técnicas específicas de reproducción para garantizar el éxito en el cultivo de manzanos. Estos recursos ofrecen desde guías detalladas sobre la selección del terreno y el manejo del suelo hasta tutoriales prácticos sobre los diferentes métodos de injerto utilizados en la propagación de manzanos y otras plantas frutales. Explorar estos enlaces te proporcionará una comprensión integral de los aspectos fundamentales necesarios para iniciar y mantener un huerto de manzanos exitoso:

