
Para dar los cortes de que hemos hablado antes, que en ocasiones vienen a ser verdaderas talas, se precisan varias herramientas para podar e injertar, y que son: la serpeta, la tijera, la navaja de injertar y las sierras y serruchos.
El que quiera hacer bien estas operaciones de la poda y la injertación debe poseer todas estas herramientas, bien afiladas y limpias.
Además deben ser las mejores que pueda encontrar, que serán, a la larga, las que le resultarán más económicas.
Clases de herramientas para podar
La que mejor resultado da para hacer cortes netos y limpios es la serpeta. Para su manejo hace falta alguna práctica, que no todos poseen, por lo que puede emplearse, en su sustitución, la tijera de podar.
La tijera de poda es instrumento de fácil manejo y con el que se puede operar en todas las posiciones de la rama frutal. Existen hoy día muchos modelos, con hojas intercambiables y diversos sistemas de cierres.
La navaja de injertar es otra herramienta más fina, muy empleada por el horticultor. La navaja debe manejarse siempre bien aseada y afilada como una navaja de afeitar. Consta de una hoja de acero y, en el otro extremo, de una espátula, de hueso o marfil para levantar las cortezas. Sus us triodelos son varios y las mejores las más caras.
También se usa, y es muy útil, una podadera de pértiga. Esta herramienta se engasta en la punta de un palo o caña, a fin de alcanzar las mayores alturas de los árboles. Se utiliza bien para podar, o agenciarse los esquejes para injertar. Por lo tanto sin necesidad del empleo de escaleras o subirse al árbol, ya que es accionada desde el suelo.
Las sierras y serruchos se emplean para dar cortes de ramas o troncos de alguna importancia. Dentro de este tipo de herramientas para podar también existen variaciones en sus formas, tamaños y aplicaciones.
Como trabajar con las herramientas de poda
Los cortes deben darse con serpeta, de preferencia, o con la tijera, con inclinación moderada y contraria a la yema sobre que se opera. Esto se realiza para que el agua o la savia no la perjudiquen. Además se realizara y a unos tres a cuatro milimetros encima de la yema a menos que se quiera debilitarla, en cuyo caso se hace el corte completamente al ras de la yema.
Lo que queda entre esta y el corte se llama tocón. Este debe desaparecer si se dejó largo con el objeto de poder atar el brote al tocón, que luego desaparece, en el mes de agosto o septiembre, dando un corte según lo expresado arriba.
Cuando los cortes se hacen en troncos o ramas gruesas con el serrucho, debe ser refinada la superficie cortada, refrescándose la herida con la serpeta o la navaja, pues así conseguiremos facilitar una buena cicatrización.
Para dar los cortes se coge la rama con la mano izquierda apoyándola contra el dedo pulgar, debajo del lugar a operar, y la hoja de la serpeta a la altura del ojo, y dándose un golpe seco hacia el operador. El corte debe darse siempre encima de los dedos para no herirse. Las secciones de más de dos centímetros deben recubrirse de betún de injertar para procurar su curación.
Te invitamos a que sigas estudiando sobre la poda del manzano, leyendo nuestro apartado que se trata de la poda de formación.
Si lo que quieres es estudiar más sobre la poda o tener otra visión, puedes leer este artículo sobre las herramientas y para que sirven cada una.