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Como hacer sidra

Poda de fructificación

poda fructificación

Los principales objetos y beneficios de esta poda de fructificación son dar y conservar en los árboles una forma regular, repartiendo la sa­via por igual.

Hacer fructificar a los naturalmente poto dispuestos a ello.

Mantenerlos en un estado de looduccIón anual casi constante e igual.

Obtener frutos más gruesos, de mejor ca­lidad y precoces.

Una primera división de esta poda pue­de ser en poda de invierno y poda de vera­no, según la época en la que se practique, que varia además en su importancia y mo­dalidad.

Índice

Poda de fructificación de invierno

La poda de invierno, que es la más co­nocida, aunque no tanto como debiera. Esta poda se ejecuta durante el reposo de la savia, o sea cuando el frutal no tiene parte verde.

Son varias las maneras de efectuar esta poda, pero la más corriente y, a nuestro juicio, la más científica, fácil de hacer y mejor resultado, es la llamada trigema, también conocida por la clásica.

Vamos a exponerla con la mayor breve­dad y claridad posibles.

Poda de fructificación clasica primer año

La poda del primer año de un brote, A, de manzano, en este sistema de poda, puede efectuarse así : se corta el joven brote so­bre tres yemas u ojos; el número 1 abajo, el número 2 intermedio y el número 3 en la punta. Operación que se efectúa, desde luego, en el periodo de reposo de la savia.

poda fructificacion invierno

Lo más probable es que las yemas núme­ros 3 y 2, en la primavera, partan a ma­dera, y que la número 1 se convierta en bo­ton mixto, o sea en un dardo,

Poda de fructificación de segundo año

En el segundo año de poda debemos ha­cer desaparecer el brote más alto, número 3, pues no debe quedar más de una ramilla. Según el principioio, que establecimos an­tes, y como ya tenemos un botón en el nú­mero 1, podaremos el brote número 2 sobre dos ojos. De esta forma nos quedan solamente tres producciones en la ramilla podada, que quedará formada con dos ojos y un botón

Si el ojo número 3 ha brotado a madera y los otros dos se han convertido en boto­nes mixtos para fruto, la poda se hará so­bre el ojo más cercano a la base del referi­do brote. Con lo que tendremos la ramilla frutal con dos botones y un ojo. Pero pudiera suceder que los tres ojos se conviertan en botones, o sea que no parta ninguno de ellos a madera; entonces nos quedarán en la ramilla tres botones y nin­guna poda tendremos que hacer. Tampoco tendremos que llevarla a cabo si nos quedarán sólo dos botones, o un botón único.

Ramillas depués de la poda de fructificación de invierno

Estas seis figuras representan las seis ramillas tipos que pudieran verse en el árbol después de la poda.

  1. Ramilla con tres ojos o yemas.
  2. Ramilla con dos ojos y un botón.
  3. La ramilla con un ojo y dos botones.
  4. Ramilla con tres botones.
  5. Ramilla con dos botones.
  6. La ramilla con un botón.
ramillas poda fructificación invierno

Ninguna otra combinación es posible, fuera de estos seis tipos, con la poda trigi­ma, o sea a tres ojos o botones.

Cuando uno de estos botones mixtos se haya convertido en botón de flores, se pue­de podar sobre él. Sabemos que en la base o bolsa, que queda debajo del corimbo de flores, existen gérmenes de ojos nuevos.

Aspectos a tener en ciuenta de la poda de invierno

Esta es la poda trigema tal como la pre­coniza el profesor señor Courtois, propaga­dor de la mism. Pero nosotros nos atreve­mos a decir que su inflexibilidad puede ser contraproducente en algunos casos. Ni todas las variedades de manzanos tienen la misma potencia o vigor, ni se plantan en el mismo terreno y clima. Estas circunstancias pueden hacer variar el sistema, ejecu­tándose en unos casos la poda sobre menor número de ojos y en otros sobre mayor can­tidad de ellos, según el vigor de los árboles.

poda de fructificación

Esta importante operación hemos dicho que se efectúa durante el periodo de reposo de la savia. Periodo desde el mes noviembre hasta fines de marzo, en el manzano. Pero debe procurarse no hacerlo en los días crudos de invierno. Estos dias son de fuertes heladas ni con escar­chas, pues por los cortes dados se pierden las yemas que quedan debajo.

Empezar a podar, en seguida que caen las hojas, los árboles débiles o agotádos, pues así reciben más cantidad de savia y se rehabilitan bastante.

Se puede anticipar la poda después de un verano seco, y retardar la operación a raíz de una estación lluviosa.

Después de las heladas se ‘puede comen zar a podar todos los árboles en estado normal.

Los árboles vigorosos y rebeldes a la fructificación deben podarse al último, has­ta cuándo comienzan a brotar. Este castigo les debilita bastante, y aquel verano puede esperarse que aparezcan en ellos bastantes botones de flores.

Poda de fructificación de verano

Hemos estudiado, en la división que hi­cimos de la poda de fructificación ,la de invierno. Ahora vamos a decir algo sobre la que se efectúa en el periodo vegetativo, o sea la poda de fructificación de verano, la que, en realidad, es un complemento de la primera. Se denomina despunte.

En los árboles circunscritos a una for­ma se practica una operación, consistente en la supresión de la parte del reciente bro­te a madera, que se halla en estado herbá­ceo, o sea quitar la parte blanda, tenue. Para ello puede emplearse la tijera o sim­plemente las uñas de los dedos, y se puede hacer cuando el brote ha adquirido una lon­gitud de 20 a 25 centímetros. En el brote deben quedar cinco hojas, por lo menos, y buenas hojas, o sea las que tengan en su base algo desarrollada la yema.

Operación de despunte o poda de fructificación de verano

La operación del despunte no debe ha­cerse de una vez en un árbol, pues pudiera provocar, esta supresión de muchas hojas, un desequilibrio perjudicial para su buen desarrollo y fructificación. Debe practicar­se paulatinamente y eligiéndose todas las partes del árbol; pero no despuntarse todas las ramillas de cada parte.

La época más apropiada para efectuar los despuntes son los meses de mayo y ju­nio. Aunque el adelanto o retraso dependerá del estado de desarrollo del árbol, dependiente a su vez de la, variedad, climatolo­gia, exposición y demás circunstancias que harán variar dicho desarrollo.

De los brotes despuntados nacerán una porción de brotes anticipados, en las bases de las hojas terminales, que también habrá que despuntarlos quitándoles la punta para dejar solamente tres buenas hojas. Todavís irán saliendo nuevos brotes de las yemas de las hojas que han quedado, los que se deja­rán con sólo dos o tres hojas.

Si vemos que los ojos o yemas están bas­tante desarrollados, como en vías de for­marse botones mixtos, no debemos practi­car un vigoroso despunte, pues con él pu­diéramos malograr la formación definitiva en botones de flores, que son los que nos han de dar los frutos que vamos buscando.

Este tira y afloja es el que debe emplear el buen horticultor para estas operaciones tan delicadas, como son la poda y el des­frunte.

Desbrotar

También se presenta a veces la necesidad de desbrotar, es decir, quitar brotes inúti­les por hallarse mal situados o muy cerca­nos unos de otros. Otras veces nos encona tramos con brotes demasiado vigorosos, lla mados chupánes, que generalmente aparecen en sitios de gran afluencia de savia, como los codos y curvas. Estos que conviene hacer desaparecer desde su nacimiento, o dejando solamente el canto de un duro. De esta forma allí se desarrollan las yemas ad­venticias que pudieran encontrarse en esa pequeña porción de brote. Estas muy fácil­mente se convierten en producciones fru­tales.

Cuando se ha descuidado el despunte en la forma y época que hemos dicho, los bro­tes crecen a placer y se hacen ,leñosos.

Ya entonces no se puede practicar el despunte verdadero. Pero nos queda el recurso de practicar la cascadura o rotura del brote le­ñoso, sin retirar nada de él, sino dejando la parte cascada colgando en la corteza to­davía adherida al brote.

Como recurso pue­de pasar, pues da su resultado, ya que la savia acude preferentemente a la parte del brote que queda en el árbol, y así engordan y se desarrollan en botones los ojos de esa zona; pero como aspecto es deplorable, pues esos trozos de ramillas colgando producen muy mal efecto, y realmente parece como si el árbol hubiese recibido una copiosa granizada.

Te invitamos a que sigas estudiando sobre la poda del manzano, leyendo nuestro apartado que se trata de la poda de vigorización.

Si lo que quieres es estudiar más sobre la poda o tener otra visión, puedes leer este artículo sobre este tipo de poda.