Las diversas formas de la poda de formación, aparte de querer dar dar fruto bello, agradable y sano dependen de muchos factores:
- las numerosas variedades, hoy existentes, de frutos de todas clases,
- unas rústicas y otras más o menos delicadas,
- además de su volumen y peso,
- las distintas finalidades con que se cultivan,
- así como el emplazamiento y orientación de los árboles que las producen y
- la variada climatología de las regiones.
Las formas en los árboles frutales pueden dividirse en dos grandes grupos:
- Formas libres o aisladas
- Formas planas o adosadas
En el primer grupo podemos señalar las de tallo alto o a todo viento, los vasos, los husos y las pirámides.
Y en el segundo grupo cabe distinguir los cordones y las espalderas.
La conocidísima forma de a todo viento es la que más se emplea en para el manzano.
Es la que más se presta para la constitución del vergel o pomaradas, que da fruto corriente de mesa y para sidra.
Vamos a centrarnos en este tipo de poda de formación libre a todo viento.
Poda de formación a todo viento

Ya dijimos anteriormente que el vergel de manzanos era la reunión de muchos árboles de esta especie frutal en forma de todo viento o en asociación de otros en formas bajas. Pueden ser de una misma variedad o distintas.
También señalábamos las distancias a plantar el manzano injertado en franco y a todo viento. También explicamos la manera de empezar a formar el árbol con tres ramas fundamentales. En efecto, ahora debemos añadir que el número tres de ramas es el más apropiado y factible, pues las cuatro ramas, aunque también se emplea, no es fácil obtenerlas a la misma altura.
La formación con dos ramas es peligrosa y expuesta a la desgajadura del árbol por la acción del viento, o peso de los frutos, nieve u otros agentes exteriores.
Como se realiza la poda a todo viento
Obtenidas las tres ramas fundamentales en A , decíamos que se podían podar, durante el invierno, a 25 o 30 centímetros de su nacimiento, sobre dos ojos o Yemas laterales para que nos dieran, en B, durante los meses de vegetación, seis brotes que, debidamente desarrollados, formarán otras tantas ramas (B C, en la misma figura).
Estas seis ramas, podadas a su vez en los seis puntos C, nos proporcionarán doce brotes, a, a, a…, Con los que quedará definitivamente constituido el árbol en forma de todo viento o tallo alto, según se ve, en alzado, en la citada figura.
El tronco, ya lo indicábamos, puede tener unos 1,80 metros de altura, para dejar libre el paso del ganado de trabajo. Hasta dos metros o más cuando se plantan en los bordes de los caminos o en las praderas para pastar.
Como se ve, se deja la parte central del árbol en forma de copa, para que el sol y aire penetren y bailen el interior. Esto no aportará gran beneficio para el desarrollo y la fructificación.
También hay partidarios, para la formación del todo viento, de dejar cuatro ramas de armazón, opuestas las unas a las otras, y una quinta como prolongación del tronco o eje central, y excepcionalmente hasta cinco ramas alrededor del referido eje, para variedades vigorosas.

Se forman de este modo dos pisos, el inferior y el superior. Pisos con separación suficiente entre ambos para que la luz y el aire puedan actuar tan fácilmente en las producciones fruteras del piso alto como en las del bajo.
Debemos escoger la rama más central y erguida para formar el eje o prolongación del tronco. La cual podrá empalizarse a un tutor para que crtzca bien vertical.
Ventajas del arbol de tallo alto
El árbol de tallo alto tiene la ventaja de adquirir gran desarrollo, por lo que da mucha cantidad de fruto. Pero, en cambio, le cuesta bastante el empezar a fructificar, y sus frutos son de tamaño menor, en la misma variedad, que los enanos injertados en paraíso, los que si bien dan menor cantidad de fruto. Esto queda, en parte, compensado ello con poderse plantar más cerca unos de otros, o sea mayor número de ellos en el mismo terreno.
Otra desventaja del árbol de tallo alto es el que su mucho altura dificulta la recogida de fruto. Tambien cuesta más la práctica de la poda y el empleo de desinfectantes contra las numerosas enfermedades y plagas que suelen padecer.
Poda de formación de copa baja
Otra forma muy conveniente para el manzano es la de copa baja, cuya armazón se hace lo mismo que hemos dicho anteriormente, para a forma de copa alta. En el de copa baja el tronco es menor, entre 0,50 y un metro de altura, constituyéndose un árbol enano, para lo que se emplea el dulcín o paraís. Estos son, como vimos en otro lugar, portainjertos de poco desarrollo. Pero que forman árboles en los que viene pronto el fruto, es decir, precoces y de mayor tamaño que en los de todo viento injertados en silvestre o franco.
Poda de formación de vaso regular
Otra forma aislada y sin guía, que, aun, que baja, da muy buen resultado en el manzano. y ocupa poco sitio, es el llamado vaso regular o perfecto. La armazón se compone de una parte casi horizontal, en forma de parrilla, y brazos verticales, qúe pueden ser en número de seis, ocho, diez y hasta de veinte. Su formación no es difícil, aunque parezca lo contrario a primera vista. Vamos a detallar algo la constitución de un vaso de ocho brazos.
Elegido el sitio del jardín o huerta, de buena tierra y orientación, se empieza por plantar un plantón de un ario, bien elegido y sano, de variedad más bien vigorosa, e injertado en doucín, pues el injertado en franco sería demasiado vigoroso para esta forma algo restringida, y el portainjerto paraíso de muy poco vigor.
Como se realiza la poda de vaso regular
Se le poda a unos 60 centímetros del sise lo, lo que da lugar, en la primavera, al nacimiento de varios brotes, de los que se cogen cuatro, los más cercanos unos de otros, y bien repartidos. Estos brotes se llevarán primero inclinados, para que se desarrollen bien. Luego horizontalmente, por cuatro cartas colocadas según dos diámetros normales. Sirviéndose para su sujeción de cuatro estacas de madera. Estas estacas se clavarán en el suelo, de 50 centímetros de altura a la vista, y en cuyas testas se sujetará, con grampones, un aro de alambre de 25 milímetros de grueso y 80 centímetros de diámetro. Estos cuatro brotes o ramillas, se podarán en invierno a unos 35 centímetros, sobre dos ojos laterales. Después nos darán, en la primavera, ocho brotes, que, bifurcados en forma de U, y llevados luego verticalmente, nos formarán el vaso de ocho brazos, cuya constitución nos ocupa.
Las ramas de prolongación, que deberán llevarse con igualdad, se podarán todos los año. De tal forma que se rebajarán los nuevos brotes a unos 30 centímetros, sobre un ojo bien constituído. Este ojo se alternará todos los años. Sin embargo, la mayor o menor longitud que se deba dejar de estos brotes dependerá de lo que haya que podar cada uno con respecto a los otros, para conservar el equilibrio y longitud, aproximadamente igual, en el conjunto de todos los brotes.

Las cuatro estacas de madera, provisionales, de que hemos hablado, no aparecen en el dibujo, para no complicarlo. Tampoco las ocho cañas, o mejor hierros redondos, que verticalmente deben formar la armazón.
Poda de formación de vaso de diez brazos
De igual manera se podrá formar el vaso de diez brazos. Este se alcanzará con cinco brotes primarios bifurcados, llegando a tener un metro de diámetro los aros, de alambre fuerte.
Siguiendo iguales instrucciones y mayores cuidados aun se ejecutará el espléndido vaso de veinte brazos. Este empezará por obtenerse, horizontalmente, cinco primeros brotes, los que, bifurcados dos veces, nos darán los veinte brazos verticales. Su diámetro será de 2,30 metros, y su circunferencia llegará a alcanzar más de siete metros de lesarrollo.
Las formas de huso y pirámide son tamién aisladas, aunque conservando la guía. Son aceptables porque ocupan poco espacio le terreno. Pero como no son formas muy apropiadas para el manzano, no entramos en su descripción.
Te invitamos a que sigas estudiando sobre la poda del manzano, leyendo nuestro apartado que se trata de la poda de fructificación.
Si lo que quieres es estudiar más sobre la poda o tener otra visión, puedes leer este artículo sobre este tipo de poda.