
La recolección de la manzana se realiza generalmente a mediados o final de octubre, a excepción de las pocas variedades que se cultivan de maduración temprana o media.
Cuantos mayores cuidados se pongan en la recogida de este fruto, mayores también serán las recompensas obtenidas en su buena conservación, aspecto y gusto.
Mediados o fines de octubre es la época más apropiada para la cosecha de la manzana. Depende también el medio en que viven los árboles y su orientación e influencia del tiempo.
Aunque es muy dificil apreciar el momento preciso de separarla del árbol, en variedades poco conocidas, hay indicios que lo denuncian, como son :
- el cambio de color de la epidermis, abandonando el color verdoso y tomando un tinte amarillento y transparente ;
- el olor agradable que despide el fruto y el color de las pepitas, que comienzan a oscurecerse hacia un matiz de color castaño o caoba; además, disminuye ligeramente su densidad y la pulpa se ablanda,
- el que empiecen a caerse de por sí también es una señal de que debemos comenzar a recogerlas.
Y nada de meter las yemas de los dedos en la pulpa, pues cada depresión significa un principio de putrefacción de ella.
Épocas de recolección de la manzana
Si se apresura o adelanta la recogida de la manzana, cogiéndola todavía verdosa, se arruga en la conservación. Si por el contrario, se la deja demasiado tiempo en el árbol, se vuelve su carne pastosa e insípida y se pudre pronto, no se conserva bien.
La mayor parte de las variedades precoces conviene recogerlas en cuanto su color verde pasa al amarillento. Lo que sucede es que los productores las recogen antes de su madurez, por temor a que se pasen o estropeen en los viajes.
Las de otoño podrán cosecharse cuando al cogerlas quedan fácilmente en la mano. Si se cogen tardíamente se vuelven farinosas y además cae mucho el fruto, con sensible pérdida.
Las variedades tardías se recolectarán a fines de octubre, cuando también se destacan con facilidad. Pero algunas variedades muy tardías pueden permanecer en el árbol hasta entrado noviembre. No está mal en coger primero las exteriores, que tendrán color más uniforme, dejando las frutas interiores para recogerlas más tarde. De esta forma tendremos lotes de mayor igualdad en color y tamaño, que serán muy apreciadas en el mercado.
¿Como recolectar las manzanas?

Las manzanas recolectadas en árboles de formas bajas o espaldera maduran antes que las cultivadas en todo viento; circunstancia que deberá tenerse en cuenta para la recolección.
Cuando hayan perdido la rociada matinal es buena hora de recolectar la manzana, cogiéndolas a mano llena y levantándolas para que se desprendan. Después se dejan suavemente en un capacho o cesto, con otras muchas, en montón, si se trata de manzana corriente de escaso valor. Si es fruto de primera calidad o primor, se deben colocar en bandejas sobre lecho blando, y en dos capas, a lo sumo.
Debemos advertir que la manzana es más delicada que la pera en su piel. Por lo que los golpes y magullamientos traen consigo, luego, la putrefacción, haciéndose inútiles para una larga conservación.
Desde luego condenamos el sistema de mover o apalear el árbol para que caigan al suelo los frutos . Por lo menos, la manzana de mesa no admite ese fácil, pero primitivo y dañoso medio de recolección.
Recolección de la manzana según la altura del arbol

Para la recogida del fruto de los manzanos a todo Viento, situado en la parte alta, hay que subirse al árbol o encaramarse en escaleras portátiles. También se emplea para los altos frutos la cogedera de frutos, consistente en un pequeño saco de lona fuerte, sujeto a un aro rígido y dentado o engallonado para meterlo en el rabillo del fruto y obligarlo a caer en el saco. Va provisto este aro de un engaste en el que se ajusta una pértiga de palo o caña de bambú. Esta pertiga con longitud suficiente para alcanzar las mayores alturas de los árboles desde el suelo.
Recordamos aquí lo que dijimos de los manzanos constituidos en espalderas o formas bajas,. Este tipo de manzanos ofrecen la facilidad de cosechar la fruta sin necesidad del empleo de las acrobáticas escalas. También ofrecen facilidades de poda del manzano y defensa contra las plagas, dado que se encuentran dominados por el hombre desde el suelo.
Los encargados de recoger la manzana deben tener cortadas las uñas al rape. Este detalle parece nimio, pero muchos frutos quedan arañados y con pequeñas heridas que dan motivo a una putrefacción prematura, que imposibilita puedan conservarse.