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Como hacer sidra

Injertos de púa o estaquilla

injertos de pua o estaquilla

El sistema de multiplicación del manza­no por medio de los injertos de estaquilla o púa es importante por su mucho uso y buen re­sultado. Metodo de importancia tanto para el horticultor como para el productor y el particular o aficionado. El aficionado con este metodo encuentra la manera de ampliar su colección de variedades o su mo­dificación. Este es un procedimiento de gran atracción por su belleza, facilidad y utili­dad, a poco que se practique.

Consiste en injerir en un patrón enraizado, más o menos grueso, como veremos, un trozo de ramilla con sus indispensables ye­mas. Estas pueden ser de la variedad que queramos reprodu­cir, y que dará frutos iguales, sin variación apreciable, a los del árbol del que se desta­có la ramilla injerida.

En dos grandes grupos podemos dividir esta clase de injertos : el llamado de hendidura y el de corona o coronilla. Ambos se practican de diferentes modos y épocas, como vamos a examinar.

Índice

Injerto de púa o estaquilla de hendidura

injertos de pua o estaquilla de hendidura
Injerto de hendidura

En términos generales, los injertos de púa o estaquilla de hen­didura se emplea en patrones de poco grue­so. Se puede alcanzar el correspondiente al de un lápiz, hasta el de unos tres a cuatro centímetros, y en ramas grue­sas hasta en troncos de 15 y 20 centímetros. Incluso más, que se hallen en condiciones de me­recer la reinjertación por su buen estado de corteza y sanidad.

Si el patrón es muy delgado, como un lá­piz, se abre verticalmente con una serpeta o navaja de injertar, no muy afilada. En el largo aproximado del esqueje o estaquilla que se va a introducir, y la que llevará dos cortes laterales hechos con simetría y de modo que queden exteriormente dos tiras de corteza iguales. Estas han de coincidir con las que ofrezcan en los cortes las cortezas del patrón al ser hendido.

injertos de pua o estaquilla de hendidura
Injerto ingles

Creemos que la simple inspección de las figuras bastará para comprender los injertos de púa o estaquillas en esta forma de in­jertar. El de la figura siguiente es el inglesa, y que se emplea más en las estaqui­llas o sarmientos de la vid, que se unen para hacerlos enraizar.

Aquí debe suponerse que la parte inferior, en una y otra figu­ras, están enraizadas, constituyendo el pa­trón. Las partes superiores son los esquejes, que lleva­rán sus correspondientes yemas, que brota­rán para formar el nuevo árbol.

Proceso de injertos púa o estaquilla por hendidura

Cuando el patrón tiene un grueso de dos a tres centímetros, se le secciona en forma inclinada y se hace en su parte más alta un corte plano, para el buen asiento de la esta­quilla. Se debe procurar que la hendedura no abarque todo el diámetro del pa­trón. De esta formas se le lastima menos y es sufi­ciente la ranura practicada para dar cabida a la parte seccionada de la púa. Este trozo de esqueje, D, se corta en forma de hoja de cuchillo de modo que en una parte quede un poco de corteza, a, que deberá coincidir con las cortezas incididas del patrón, C, indis­pensablemente, pues de no efectuarse esta unión intima, no hay posibilidad de que se haga la soldadura del patrón con el injerto.

injertos de pua o estaquilla de hendidura

Si la hendedura se ha efectuado con pericia, debe entrar la estaquilla ajus­tada, golpeándola suavemente y cuidando, sobre todo, lo volveremos a repetir, de que las cortezas coincidan perfectamente. En es­te caso no hace falta ligar, pero sí embetu­nar las heridas y cortes producidos en el patrón. Principalment en el injerto, se debe extender algún buen ungüento de injertar en todas las superficies cortada. De modo que queden absolutamente cubiertas y aisladas del aire exterior, con lo que conseguiremos una rápida curación y cicatrización de di chas heridas.

Injertos de púa o estaquilla de doble de hendidura

injertos de pua o estaquilla de doble hendidura

Cuando el patrón a injertar alcanza el grueso de unos cuatro centímetros, se hace la hendedura completa, según un diámetro, con la serpeta, cuchillo o formón especial, verticalmente, y en una altura proporciona­da a la que tengan las estaquillas prepara­das, que ya pueden ser dos, una para cada extremo del diámetro rajado.

De los esquejes que se tengan a disposi­ción, según la época en que se verifique la operación, como luego veremos, se escoge la parte central, despreciando la superior, que suele tener yemas demasiado germinadas, y también la inferior, por lo contrario, por acusar sus yemas poco desarrollo. De esa parte central se corta la longitud sufi­ciente como para que quede una estaquilla con dos o tres yemas, que es suficiente, y en ella se dan dos cortes, según se ve en E de la figura , de modo que.por los lados quede la corteza b, que ha de coincidir con las dos que aparecen en cada lado de la hendidura practicada en el patrón F.

Para meter con facilidad las dos estaqui­llas basta separar la hendidura con la hoja del cuchillo o serpeta. También puede intro­ducirse una cuñita de madera dura o hueso, en el centro de la referida hendedura. De mo­do que no estorbe a la colocación de las púas, que quedarán aprisionadas al ser retirada la cuña que metimos provisionalmente.

Injertos de púa o estaquilla de corona

Puede practicarse la injertación, por el sistema de estaquilla, en patrones de espesor, en troncos y ramas gruesas de ar­mazón. Esto es de gran utilidad pacá la fruticul­tura en la reorganización de vergeles, por medio de la reinjertación.

Claro es que, tratándose de injertar tron­cos o ramas de mucho diámetro, no es hendirlos.

De aquí ha nacido el sistema de enjerta­ción por corona. Este sistema consiste en injerir la púa, entre la corteza y la madera, de varias maneras, según vamos a verlo y exami­narla.

Se corta el tronco o la rama gruesa per­pendicularmente a su eje, con sierra o se­rrucho. Esta operación puede hacerse con alguna antelación, pues así la savia acude al borde de la corteza seccionada, benefician­do el prendimiento. En el momento que se va a operar se alisa la superficie cortada, quitando las rebabas y refrescando la he­rida.

Las estaquillas se preparan eligiendo tro­zos de los esquejes con yemas de buen des­arrollo, pero sin empezar todavía A. brotar. En cada trozo de esqueje se dejan dos o tres yemas. Esto supondrá una longitud de es­taquilla de ocho a diez centímetros. En uno de los extremos se hace un corte, de unos cuatro centímetros, en forma de pico de flauta, G, con entalladura, a, para su buen asiento, o sin ella, según se ve en H, más sencillo y expeditivo, cuando sean muchos los árboles a injertar.

Proceso del injerto a corona

Para introducir la punta de la estaquilla se hace sitio, entre la madera y la corteza, con una espátula dura, boj o hueso. En ese hueco se mete la púa preparada de modo que ‘la parte seccionada se adapte a la ma­dera del patrón y quede la corteza contra la misma de éste.

Sucede frecuentemente que, al meter la curia o espátula, se resquebraja, de un modo desigual la corteza. Suele ser preferible el cortar previamente la corteza del patrón, verticalmente, en una altura de unos cinco centímetros en los pun­tos en los que se van a colocar las estaqui­llas preparadas. De esta manera puede ba­jar más, en la ranura abierta, la yema in­ferior de la púa preparada. Todo teniendo cuida­do de hacer el corte desde un poco más arriba de la referida yema.

Se comprenderá que, hallándose la yema más baja que el borde de la sección dada al árbol, al brotar la misma formará una ra­milla más resistente y menos expuesta, por tanto, a su rotura por el viento y otros agentes exteriores que si hubiera nacido en la parte media o alta de la estaquilla colo­cada.

Terminada la introducción de las esta­quillas en todo el perímetro del corte, con­viene apretar o ajustar las cortezas contra las estaquillas puestas. Para lo cual se ata­rá con rafia u otra ligadura, comenzando por la parte superior.

Variable de injerto de corona

Una variación de este sistema de injer­tar por corona se viene empleando hace algunos años en Italia, y lo vamos a des­cribir someramente, ya que da buen resul­tado.

Se empieza por colocar la ligadura en todo el contorno o circunferencia del corte, e igualado, como hemos dicho, y desde el mismo borde, con una atadura bien adapta­ble, como es la rafia, en una altura de cua­tro a cinco centímetros.

A continuación se marcan con un lápiz los puntos en los que se han de introducir las estaquillas. Las que no deben espaciarse más de cinco centímetros, por lo que luego aclararemos, y en seguida se preparan las púas, H, en la forma ya explicada; pero se quitará toda la corteza, opuesta al bisel practicado, en toda la altura desde la base del ojo, a.

Sin pérdida de tiempo se meterá en los puntos prefijados en el pa­trón una puntiaguda espátula, que se ten­drá preparada, de material duro, entre la corteza y la madera. Esto en una altura propor­cionada al largo de la parte descortezada, y en cada una de estas cavidades se introducirá una estaquilla. Forzando un poco, para lo cual se le ayudará a meterse, pe­gándose suavemente, con el mango de la serpeta o cuchillo. Esto se realiza hasta que coincidan perfectamente la corteza de la púa y la del mu­ñón del patrón descabezado.

En seguida debe procederse a embetunar, todo el circulo seccionado, de una ma­nera completa. Esto tapando perfectamente las heridas que queden al descubierto en las ba­ses de las estaquillas y hasta los cortes superiores de las mismas.

Más sobre injertos

Te invitamos a que sigas estudiando sobre la reproducción por injertos, leyendo nuestro siguiente apartado que se trata del injerto de hendidura.

Si lo que quieres es estudiar más sobre injertos o tener otra visión, puedes ver este video sobre este tipo de injerto.