Saltar al contenido
Como hacer sidra

Terreno para la plantación y cultivo de manzanos

terreno  para la plantación y cultivo de manzanos

Los manzanos no van a ser muy exigentes en cuanto a calidad de terreno a la hora de su plantación y cultivo. Pero ésto no supone que cualquier terreno vale para los manzanos.

A los manzanos no les va bien un suelo con muy poca profundidad de tie­rra vegetal, con subsuelo impermeable y duro.

Tampoco, les van a ir bien los terrenos muy ligeros. Menos aun son apropiados los secos, pues en éstos, ya lo indicábamos, el manzano no, prospera y además apenas se desarrolla y muere fá­cilrnente.

Lo contrario, un terreno excesivamente húmedo en tierras poco profundas y fondo impermeable cercano, tampoco es apropiado tam­poco para el manzano. Estos es debido a sus raíces se pudren prontamente y además el árbol languidece y no se desarrolla.

Asimismo, no le conviene un terreno en el que hayan existido, inmediatamente antes, árboles de la misma especie, o sea manzanos. Esta inadvertencia suele traer como consecuencia el que los árboles así plantados se desarrollen con ruindad. Además, a menudo serán atacados por la enfermedad de la clorosis, que acaba por matarlos.

terreno humedo para la plantación y cultivo de manzanos

Si el terreno es algo seco, convendrá ha­cer la plantación profunda. En este caso los árboles deberán estar injertados arriba, pues se franquean al emitir raíces el rodete del injerto de escudete, practicado cerca del suelo, que queda enterrado.

Contra la perniciosa influencia de una .anterior plantación de manzanos será in­dispensable el practicar un laboreo total del terreno en desfonde. Es decir, quitar todo vestigio de la plantación anterior.

Índice

Plantación y cultivo de manzanos en terreno húmedo

drenaje para plantacion de manzano en terreno humedo

Para sanear un terreno excesivamen­te húmedo, en el que las aguas queden de­tenidas en el subsuelo impermeable, no cabe otro remedio que el de su drenaje. Es decir, recoger esas aguas y llevarlas a un punto de curso natural, en el que no perjudique a la plantación.

Esto se hace por medio de zanjas a cielo abierto, cuyo fondo, de alguna inclinación, recoja las aguas y también las aleje.

Estas zanjas pueden llevar también, en su parte inferior o fondo, piedras de di­ferentes tamaños, de mayor a menor, que permitan el curso de las aguas, y luego queden cubiertas con la misma tierra.

Drenaje por tuberias

drenaje con tuberias para plantación  de manzanos

Un medio más eficaz, pero indudablemente más caro, es hacer drenajes con tuberías y mangui­tos. Estos elementos conducirán las aguas recogidas a una tubería mayor, y ésta, a su vez, a algún río o arroyo cercano.

Los tubos de drenaje pueden ser de barro cocido o también de ce­mento. Los secundarios pueden ser de de cinco centímetros de diámetro y los intermedios, de ocho a diez centímetros. Estos tubos llevarán las aguas recogídas a otros colectores mayores, de unos 15 a 20 centímetros.

La profundidad mínima a que deben quedar estar tuberías será de unos 50 centímetros, para dejar libre el laboreo, y la separación entre ellas, de 10, 15 ó 20 metros. La pendiente dependerá de la del terreno, que podrá ser reducida, en caso de necesidad, a cuatro o cinco milímetros por metro lineal.

Si el terreno no tiene pendiente, o no que­remos gastar, dada la poca importancia del cultivo a establecer, podemos optar por el procedimiento de plantar en montículo. Es decir, se realizará aporcando la tierra de los puntos a plantar y de este modo las raíces quedarán muy superficiales. De esta forma, las alejaremos de un fondo húmedo, constituyendo un suelo ade­cuado en los sitios precisos de plantación.

Composición óptima del terreno para la plantación y cultivo de manzanos

Si queremos hacer las cosas bien y saber si efectivamente el terreno reúne condicio­nes para el cultivo del manzano, debemos recurrir al análisis de las tierras. Para ello tomaremos muestras en diferentes puntos y profundidades, y las llevaremos a examinar a un laboratorio.

Un terreno de composición corriente y bueno para los manzanos podría te­ner:

  • de 20 a 30 % de arcilla,
  • 50 a 70% de arena,
  • 5 a 10 % de cal
  • y 5 a 10 % de humus.

Pero para el manzano un aumento en la arcilla no le vie­ne mal, y también alguna disminución en la canti­dad de arena le puede ser conveniente. Tampoco. le perjudica más cantidad de cal, como le sucede al peral. La mucha arena hace a los terrenos calientes y secos, inad­misibles para el manzano, y el exceso de humedad le es bastante perjudicial a sus raíces, sanidad del árbol y también a su fructificación.

El que se vea obligado a plantar en un terreno dado que tenga alguno de los de­fectos apuntados, debe enmendarlo, mejo­rando la parte beneficiosa o quitando la per­judicial. Esto puede resultar más o menos fac­tible, pero no siempre resulta económico; aunque lo es menos todavía el plantar en un terreno francamente malo.

Debe preceder a toda plantación una cui­dadosa preparación del terreno, a fin de que las raíces encuentren facilidad de desarro­llarse y nutrir debidamente al árbol.

Esta preparación puede hacerse en la to­talidad del terreno o simplemente en los puntos señalados para colocar el árbol. El primer sistema es, sin ningún género de duda, el más perfecto y más beneficioso para el buen desarrollo de las plantas pero, desde luego, el más caro.

Preparación del terreno para el manzanal

Si el terreno es bastante extenso, como sucederá si tratamos de establecer un manzanal o pomarada, debe practicarse el la­boreo algo profundo, de 40 a 70 centíme­tros. Este laboreo se realizará siempre sin remover la rapa imper­meable.

El laboreo se pude hacer de modo rápido y económico con medios mecánicos, como, por ejemplo, el arado de vertedera de desfonde con tracción animal o mecáni­ca.

También puede ejecutarse esta opera­ción a mano, con azada o bidente. Pero esta labor, como se comprenderá, resulta esta labor, a mano, larga y costosa, aunque muy perfec­ta

desfonde en la preparación del terreno para amnzanal
Labor de desfonde para la plantación

Si el terreno a operar tiene bastante an­chura, se le puede dividir en dos mitades por la línea E F. Luego,  se comenzará a cavar en la parte izquierda, abriendo una zanja de la profundidad que nos convenga, en A E ab. La tierra procedente de esta zan­ja la transportaremos a I, y seguiremos abriendo sucesivas zanjas según la direc­ción de la flecha. De esta forma  hasta terminar en D F, pasando a la parte derecha y abriendo la zanja f, cuya tierra verteremos en la antes abierta, e, que habrá quedado vacía.  Conti­nuaremos abriendo zanjas en esta forma hasta que lleguemos al final. Es aquí donde nos resultará la última zanja sin tierra. Esta se colmará con la que hemos depositado al principio en I, y así quedará labrado el te­rreno en su totalidad

Preparación del terreno para el cultivo y plantación de manzanos con laya

preparación del terreno con laya

También se puede hacer una labor bastante completa de preparación total del sue­lo con la laya (del euskera laia.

La laia es una una he­rramienta muy empleada en lel Pais Vasco.

Se verifica con varios operarios colocados en línea conjunta, que van levantando las tierras en líneas parale­las y volcándola para exponerla al ambien­te exterior.

Si en el terreno no han existido antes frutales de esta misma especie que nos obligue a hacer un laboreo completo, o que­remos obtener alguna economía en la pre­paración del terreno, y ya que las plantas irán a bastante distancia unas de otras, como en su lugar veremos, podemos optar por abrir hoyos. Estos hoyos se abrirán en los puntos señalados previamente, de una anchura mínima de un metro en cuadro, y profundidad de 60 a 80 centímetros. Todo ello según según lo permita la capa de tierra vegetal y subsuelo permeable. No de­bemos abrir hoyos con mezquinda y tengamos presente, ahora y en las sucesivas operaciones a ejecutar en favor del árbol frutal. El manzano las agradece mucho y las paga largamente en fruto.

Cuándo debemos proceder a esta prepa­ración del terreno para la plantación y cultivo de manzanos?

En términos generales, y si disponemos del te­rreno a plantar, debemos comenzar estas operaciones muy anticipadament. Podemso realizarlas al final del verano y aprovechando las primeras llu­vias. Si nos limitamos a abrir solamente hoyos para recibir las plantas, también será bueno que lo hagamos hacia esa época. De esta forma quedarán expuestas las tierras al am­biente exterior, se meteorizarán y mejora­rán bajo la acción de las heladas durante todo el invierno.

Te invitamos a que sigas estudiando sobre la plantación y cultivo del manzano, leyendo nuestro siguiente apartado que se trata de los abonos para manzanos.

Si lo que quieres es estudiar más sobre la plantación y el cultivo del manzano o tener otra visión, puedes ver este articulo sobre consejos para la plantación del manzano.